El abuelo Joe trabajaba en la Fabrica de Chocolates de Willy Wonka, pero la fábrica cerró por el temor del Sr Wonka al espionaje industrial y todos sus empleados fueron despedidos sin previo aviso.
Años más tarde, la fábrica volvió a operar nuevamente, pero ninguno de los trabajadores recuperaron sus empleos, y nadie volvió a ver al Sr. Wonka desde entonces. Los rumores dicen que tras conocer a La Agüela y que esta le introdujera en el Geocaching, se aficionó tanto que viaja constantemente por el mundo llenando su mapa de caritas sonrientes.
Un día, el hijo del Sr. Wonka anunció que los cinco niños que encuentrasen cinco billetes dorados ocultos al azar en tabletas de chocolate Wonka podrían visitar la fábrica de chocolates y solo uno de ellos ganaría un gran premio especial.
Uno de esos cinco niños resultó ser Charlie, el nieto de Joe y fué precisamente Joe el encargado de acompañarle a su visita a la fábrica.

<